Érase una vez el Uruguay.
Y algunos trabajaban y vivían bien, otros se dedicaban al ''chant et grill''.
Después los que trabajaban tenían que tener la casita en la playa, luego el auto además de los dos hijos. Los del ''chant et grill'' se fueron haciendo cantegril sin planificación familiar (asado, vino y joda era el equivalente de la época del 'sexo drogas y rock and roll').
Para no ser menos, los del cantegril también querían auto. Así que vinieron los agitadores a decirles que tenían el derecho. El agitador necesita agitar, o si no trabajar, la opción no es tan difícil.
Los que trabajaban ya querían hijos doctores. Los doctores quisieron ser políticos o comentaristas de fútbol porque no tenían nada que hacer.
Pero desde siempre existieron los ''beach comers'', algunos de los cuales llegaron a hacer el festival de cine en Punta del Este. Otros se hicieron vichicomes renunciantes primero y pichis reivindicativos después.
En la última etapa, los pobres quisieron empleos públicos para vivir como ricos, mientras los ricos vivían como pobres para pagarles. Y los pichis sacaron programas de TV. o se dedicaron a actividades ilícitas.
Al final los ricos empobrecidos quieren ser funcionarios para vivir tan bien como los pobres, pero ya no quedan trabajadores privados para mantenerlos. Y entonces los pichis se convierten en la nueva aristocracia.
El día del orgullo gay pasa a ser la única fecha nacional de unión y paz donde convergen todos los políticos y fuerzas sociales (las fiestas patrias son fascistas).
Y colorín colorado como un clavel te lo han dejado.
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