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viernes, 17 de enero de 2020

Feliz Navidad a todos.

Yo he pasado las fiestas solo, o con el perro. He pasado con amigos, con familia y hasta con gente odiosa. Trabajando varias veces.
No es que sea insensible, pero mientras haya postre y se pueda fumar, me da igual.
Los que se fueron siguen estando, si lo merecen, todos los días a través de mi propia vida. Por eso no pienso en ellos porque sean estas fechas.
Para celebrar, siempre hay motivos. Para estar solo, siempre hay tiempo. Para estar con gente, siempre hay oportunidades.
No soy religioso, los solsticios y ciclos los siento en la piel. No soy estructurado, mis ciclos son dinámicos y cambiantes.
Y miro alrededor y veo gente sufriendo por los que no están, o porque están solos, o porque no tienen familia ni perro que les ladre; y hasta simplemente por estar hartos de efusividades vacías.
Yo no soy quien para sugerir nada; pero me gustaría que todo el mundo asuma la realidad y obtenga la paz, sin pretender tener lo que no es necesario.
Y no, el mundo no va a cambiar porque cambie el almanaque.
Si nunca te agarrás una borrachera en el año, si nunca comés lechón o tomás champagne, bueno, hoy es el día, como un campesino medieval. Si no, da igual.
No es ser aguafiestas, sino todo lo contrario. Se disfruta mejor sacándole esa cosa sacra.

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