La revolución pretende controlar, regular, reformular y fortalecer al poder por el bien colectivo.
La rebelión es un estado espiritual que ejerce la libertad del ser contra las imposiciones del poder.
Las revoluciones necesitan líderes, mientras que la rebeliones requieren individuos que sientan la misma necesidad.
La revolución es un acto de poder, la rebelión es un estado del ser.
Así, no es lo mismo ser un rebelde que un fanático.
Cada uno a lo suyo.

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