Donde era la casa del Juez ahora hay un hermoso edificio de dos plantas, y en lo del Chiche están construyendo. Los baldíos y ranchos se fueron hace tiempo.
El árbol que planté hace tantos años ahí sigue, buscando altura.
Bromas aparte, me dijo el almacenero que hay gente que compra huevos y papas de a uno. También me dijo que 'todo el mundo' se estaba yendo a España.
Lindo barrio, lo empezaron mi abuelo y unos pocos que ya no están, antes que construyeran el Estadio y el saneamiento. Para hacer este último usaron explosivos, y antes que lo inauguraran un muchacho se metió en el caño y salió por la playa Pocitos. Las vacas eran gordas y el banco prestaba a cero interés para construir.
Van quedando los adoquines de granito rojo como únicos testigos de tantas historias.

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