Cuanto más se acerque un concepto a la verdad, o mejor dicho cuanto menos se aleje de ella, más simple habrá de ser. Porque lo que es verdadero no necesita explicación, ni apoyarse en complejas disertaciones.
Compleja suele ser la gruesa capa que cubre esas verdades esenciales.
En particular, desconfío de retorcidas entelequias tendientes a dar una respuesta verosímil a las búsquedas existenciales.
Olvidar lo aprendido. Eso perjudica a los mandamases, a los carceleros del alma, eso libera.
lunes, 1 de marzo de 2010
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