
Algunos insensatos pretenden dirigir a los demás para ratificarse en sus ideas. Es la forma más baja de buscar aprobación, haciéndose mensajeros de dioses que no conocen, o líderes de pueblos que no pueden gobernar, u ostentando éxito social aún a costa de sí mismos.
Cualquier cosa que implique ataduras, incondicionalidad, resignación y otras angustias es un engaño. El poder verdadero no tiene dueño ni se adueña, fluye en libertad.
Cualquier cosa que implique ataduras, incondicionalidad, resignación y otras angustias es un engaño. El poder verdadero no tiene dueño ni se adueña, fluye en libertad.
