Vivimos en una economía travesti desde el año 2008. Ya no se trata de generar riqueza, sino de generar deuda, donde los únicos que ganan son los banqueros que negocian con títulos de la misma.
Lo mismo pasa con los países, incluso los más fuertes, su poder se mide por la capacidad de generar deuda e incrementar el PBI basado más en el gasto que en la producción.
Eso explica que el petróleo tenga valor negativo, cosa imposible con un patrón oro como antes del año '71. Porque antes de esa época ''todo tenía un valor económico'' según se decía, y ahora ''todo tiene capacidad de endeudarse''. El poder no es ya poseer el oro, sino ser el acreedor de las entidades que necesitan el crédito para subsistir. Lo que se gana es poder.
Ya no se trabaja por un sueldo, sino por la capacidad de endeudarse, a nivel personal o nacional. El trabajo permite el crédito, no importa la productividad que perdió su sentido. Incluso una fábrica o un campo, no producen por la riqueza que generan sino por acceder a más crédito.
En ese nuevo paradigma, la sociedad tiene valor por su crecimiento negativo, así como la vida humana. Hoy en día el mayor activo de especulación es la economía que no produce, la persona que depende del estado, la enfermedad, la jubilación y la inactividad o el paro.
En ese panorama, una pandemia como esta con todo el mundo paralizado es el mayor de los negocios. Va a generar más deuda y requerir más créditos. A costa de la miseria.
sábado, 25 de abril de 2020
miércoles, 22 de abril de 2020
Hace dos años pensaba esto que ahora es normal. Ahora pienso otras cosas anormales, pero ya no gasto pólvora en chimangos. Al que no se ayuda a sí mismo no hay que ayudarlo. Hervid en vuestra propia bilis.
22 de abril de 2018 ·
''Se podrá discrepar siempre en política, desde que está basada en apreciación, teorías, algo de futurología y principios filosóficos antagónicos.
Pero sea cual fuere la postura de cada uno, hoy en día está equivocada si se remite al plano local.
La razón no la tiene el que elige o eligió una ideología, sino aquel que se dio cuenta que la actual geopolítica es un tejido de poder global único e indivisible.
Una decisión en la otra punta del mundo puede afectar el precio del pan, y si alguien va preso o queda en libertad.
Por eso querer resolver problemas de un país sin tener conciencia del globalismo es como el pensamiento mágico, donde si quemo una pluma o planta me va a ir bien. Y sí, hay hechiceros que viven del cuento, pero más allá de su beneficio personal la superstición es un lastre para el individuo, que lo mantiene en la ignorancia.
Los políticos juegan al hechicero o son muy burros que se creen inteligentes, cuanto más honesto más burro.''
''Se podrá discrepar siempre en política, desde que está basada en apreciación, teorías, algo de futurología y principios filosóficos antagónicos.
Pero sea cual fuere la postura de cada uno, hoy en día está equivocada si se remite al plano local.
La razón no la tiene el que elige o eligió una ideología, sino aquel que se dio cuenta que la actual geopolítica es un tejido de poder global único e indivisible.
Una decisión en la otra punta del mundo puede afectar el precio del pan, y si alguien va preso o queda en libertad.
Por eso querer resolver problemas de un país sin tener conciencia del globalismo es como el pensamiento mágico, donde si quemo una pluma o planta me va a ir bien. Y sí, hay hechiceros que viven del cuento, pero más allá de su beneficio personal la superstición es un lastre para el individuo, que lo mantiene en la ignorancia.
Los políticos juegan al hechicero o son muy burros que se creen inteligentes, cuanto más honesto más burro.''
sábado, 18 de abril de 2020
Tragame tierra.
Distopía es todo lo contrario a la utopía, un escenario absolutamente indeseable.
Tipo que te inviten al cumpleaños de la prima de tu mujer, donde está tu suegra y encima se ponen a discutir de política, de religión y de fútbol. Y como te quedás callado te preguntan tu opinión, entonces vos mirás alrededor y ves a un gordo con un tatuaje del Che y unas mostacillas de Oxum, la nena teñida de azul con la camiseta de Danubio y el abuelo con un rosario en la mano tarareando Disculpe de Los Nocheros.
Entonces para zafar te decidís de una vez a comer los sandwiches misterio de la panadería, con mucha mayonesa de color claro y algo anaranjado que no sabés si es jamón viejo, camarones o morrón. Y mientras tanto, el hijo retardado de alguien va y toma de tu vaso el refresco que tenías reservado para tragar eso. Pero te empiezan a dar retorcijones y después de esperar el baño entrás y te das cuenta que está tapado y no hay papel higiénico.
Distopía es eso. El auto aislamiento confrontado a esa situación, vendría a ser una utopía.
Tipo que te inviten al cumpleaños de la prima de tu mujer, donde está tu suegra y encima se ponen a discutir de política, de religión y de fútbol. Y como te quedás callado te preguntan tu opinión, entonces vos mirás alrededor y ves a un gordo con un tatuaje del Che y unas mostacillas de Oxum, la nena teñida de azul con la camiseta de Danubio y el abuelo con un rosario en la mano tarareando Disculpe de Los Nocheros.
Entonces para zafar te decidís de una vez a comer los sandwiches misterio de la panadería, con mucha mayonesa de color claro y algo anaranjado que no sabés si es jamón viejo, camarones o morrón. Y mientras tanto, el hijo retardado de alguien va y toma de tu vaso el refresco que tenías reservado para tragar eso. Pero te empiezan a dar retorcijones y después de esperar el baño entrás y te das cuenta que está tapado y no hay papel higiénico.
Distopía es eso. El auto aislamiento confrontado a esa situación, vendría a ser una utopía.
Lo que quedó en evidencia, sin entrar en política, es la falta de capacidad de ahorro de las familias.
En otras crisis como en la del 2002 todos corrían al banco a recuperar sus cuentas. En tiempos más antiguos, libras esterlinas abajo del colchón o de algún ladrillo. Hasta los pobres tenían algo de reserva, aunque sea un gallinero.
Hoy en día hasta los sueldos altos viven de cobro mensual en cobro mensual, pagando cuentas. Todo financiado, las vacaciones, el ocio y el consumo emotivo de una cena afuera.
No hago diferencia entre pobres y ricos, hay gente sufriendo lo mismo en todas las franjas debido a los nuevos hábitos de consumo.
Nos separamos de la tierra, la mayoría no entiende el poder de una huerta, o de un billete escondido en la billetera por si acaso. El mundo que parecía tan ascéptico, controlado, seguro, confiable, que manda naves a Marte, no lo es tanto.
Agradecer tener luz y agua por ahora. Y tener Internet, que es donde se canalizan las inquietudes obesas y por esa quedan.
Si no tenés un plato de comida, todas las teorías, especulaciones, discusiones, protestas..................no valen nada. Parece lejano no? Tan lejano como Wuhan.
En otras crisis como en la del 2002 todos corrían al banco a recuperar sus cuentas. En tiempos más antiguos, libras esterlinas abajo del colchón o de algún ladrillo. Hasta los pobres tenían algo de reserva, aunque sea un gallinero.
Hoy en día hasta los sueldos altos viven de cobro mensual en cobro mensual, pagando cuentas. Todo financiado, las vacaciones, el ocio y el consumo emotivo de una cena afuera.
No hago diferencia entre pobres y ricos, hay gente sufriendo lo mismo en todas las franjas debido a los nuevos hábitos de consumo.
Nos separamos de la tierra, la mayoría no entiende el poder de una huerta, o de un billete escondido en la billetera por si acaso. El mundo que parecía tan ascéptico, controlado, seguro, confiable, que manda naves a Marte, no lo es tanto.
Agradecer tener luz y agua por ahora. Y tener Internet, que es donde se canalizan las inquietudes obesas y por esa quedan.
Si no tenés un plato de comida, todas las teorías, especulaciones, discusiones, protestas..................no valen nada. Parece lejano no? Tan lejano como Wuhan.
En una época donde la ciencia se ha salido ya de los carriles y habla de consensos, estableciendo generalmente dogmas o axiomas oficiales que se alejan de la metódica duda sistemática, el manejo de algo tan objetivo y pragmático como la salud pasa a ser tema de discusión política en todo el mundo. La solución a la salud ahora es un juicio que depende de la ideología del crítico o gestor de turno, así como de su lugar temporal en el esquema de poder.
De lo que no queda duda ya, es que la política se hizo dueña de la vida y de la muerte, cumpliendo sueños que ni los dirigentes más despóticos se habrían atrevido a imaginar.
De lo que no queda duda ya, es que la política se hizo dueña de la vida y de la muerte, cumpliendo sueños que ni los dirigentes más despóticos se habrían atrevido a imaginar.
Gente que quiere que cajeros de supermercados, personal de la salud, ancianos y niños se muden del edificio. Gente que cuando vas por la calle se aparta o cruza. Empleos y planes que se pierden. La economía que se destroza. Más conflictos políticos.
Entre los que quedan, gente que no se habla por cuestiones de familia, fútbol o política. Divisones por razas, géneros, o clases sociales.
Afectos con los cuales no se puede compartir, parques vacíos, juegos prohibidos. Atardeceres que se pierden.
Me pregunto si no es mejor morirse de un virus que vivir así. No se qué tan letal es, pero tampoco se si compensa el deshumanizarse.
Entre los que quedan, gente que no se habla por cuestiones de familia, fútbol o política. Divisones por razas, géneros, o clases sociales.
Afectos con los cuales no se puede compartir, parques vacíos, juegos prohibidos. Atardeceres que se pierden.
Me pregunto si no es mejor morirse de un virus que vivir así. No se qué tan letal es, pero tampoco se si compensa el deshumanizarse.
Los dragones fueron reales. Se sabe que en tiempos antiguos existía una variedad de Dragón de Komodo, bastante más grande. Como sabemos, esos reptiles no lanzan fuego por la boca, pero una mordida es suficiente para matar por las bacterias que transmite. ''Su aliento de fuego mata''-
Exsiten viejas crónicas chinas que hablan de ataques a aldeas. Pero existieron en todo el viejo mundo. Tal era el terror que causaban, que posteriormente se convirtieron en leyendas y el significado como especie animal o se tergiversó o se convirtió en pulsión moral. Pasó a formar parte de nuestro inconciente colectivo cultural y cobró vida propia.
Mucho se ha escrito, grandes intelectuales han considerado a las clases sociales, a la economía, al sistema de producción y muchos otros factores para elaborar teorías políticas. Sin embargo, pocos han tenido en cuenta la paleo-organización social y emociones tan humanas como el miedo. Es como el pez que describe al mundo pero no se da cuenta del agua que lo rodea.
El miedo al dragón ha hecho que algunos prefieran refugiarse, crear empalizadas, incluso ofrecer sacrificios humanos de vírgenes (niñas débiles) para mantener satisfecha y calma a la fiera. El miedo también hizo que otros, los héroes de la antiguedad, salieran a matar dragones.
Como sociedad, y como individuos, tenemos que entender cuándo estamos exagerando nuestros miedos y nuestros sistemas de defensa. Y tenemos que entender que la lucha contra el dragón es la única solución, ya que se extinguieron por eso y no por las empalizadas.
Ya no hay dragones, pero siguen habiendo miedos. La opción es ocultarse y darle de comer, o eliminarlo (al miedo personal y al miedo social). De ahí surgen dos tipos diferentes de sociedades, se trata de elegir.
Exsiten viejas crónicas chinas que hablan de ataques a aldeas. Pero existieron en todo el viejo mundo. Tal era el terror que causaban, que posteriormente se convirtieron en leyendas y el significado como especie animal o se tergiversó o se convirtió en pulsión moral. Pasó a formar parte de nuestro inconciente colectivo cultural y cobró vida propia.
Mucho se ha escrito, grandes intelectuales han considerado a las clases sociales, a la economía, al sistema de producción y muchos otros factores para elaborar teorías políticas. Sin embargo, pocos han tenido en cuenta la paleo-organización social y emociones tan humanas como el miedo. Es como el pez que describe al mundo pero no se da cuenta del agua que lo rodea.
El miedo al dragón ha hecho que algunos prefieran refugiarse, crear empalizadas, incluso ofrecer sacrificios humanos de vírgenes (niñas débiles) para mantener satisfecha y calma a la fiera. El miedo también hizo que otros, los héroes de la antiguedad, salieran a matar dragones.
Como sociedad, y como individuos, tenemos que entender cuándo estamos exagerando nuestros miedos y nuestros sistemas de defensa. Y tenemos que entender que la lucha contra el dragón es la única solución, ya que se extinguieron por eso y no por las empalizadas.
Ya no hay dragones, pero siguen habiendo miedos. La opción es ocultarse y darle de comer, o eliminarlo (al miedo personal y al miedo social). De ahí surgen dos tipos diferentes de sociedades, se trata de elegir.
Hoy en la panadería del super le iba a hacer una pregunta a la empleada; pero una señora mayor le hablaba, hablaba y no paraba de hablarle. Yo esperando mi turno para otra cosa, hasta que me incluyó en la conversación.
Los cinco minutos mejor perdidos de mi vida, escuchando contar cómo la nietita la saludaba desde lejos -entre cien temas más- y con un humor exageradamente bueno. Lo típico de personas que viven solas y cuando salen quieren hablar con todo el mundo.
Una de las peores torturas y a la vez de las más sutiles en cárceles y otros lados es el aislamiento. Una de las peores pruebas de superviviencia también, donde el que se pierde en el campo sufre más la soledad que estar días sin comer. Es un tema que conozco bien, por navegar o por vivir solo en la naturaleza; pero no es para todos y sin embargo en todos sí deja huella.
Qué sadismo aislar a unos viejos en los últimos años de sus vidas, peor cuando vivieron siempre rodeados de gente.
Los cinco minutos mejor perdidos de mi vida, escuchando contar cómo la nietita la saludaba desde lejos -entre cien temas más- y con un humor exageradamente bueno. Lo típico de personas que viven solas y cuando salen quieren hablar con todo el mundo.
Una de las peores torturas y a la vez de las más sutiles en cárceles y otros lados es el aislamiento. Una de las peores pruebas de superviviencia también, donde el que se pierde en el campo sufre más la soledad que estar días sin comer. Es un tema que conozco bien, por navegar o por vivir solo en la naturaleza; pero no es para todos y sin embargo en todos sí deja huella.
Qué sadismo aislar a unos viejos en los últimos años de sus vidas, peor cuando vivieron siempre rodeados de gente.
Tengo amigos que se preocupan porque ven a esta pandemia como un plan de dominación. Otros que se entristecen ante las consecuencias que el aislamiento está teniendo en la salud mental, individual o social, y en la economía.
En algunos países ya existen rebeliones, el pueblo sale a la calle desafiando los mandatos, y generalmente es gente de corte opositor al gobierno circunstancial. Las tasas de suicidio aumentaron no se si exponencialmente, pero sí mucho. Y hay más hambrientos que afiebrados, sin duda.
Ya lo decía un pensador como Pascal, que si bien el Universo es poderoso, el hombre lo es más porque es consciente de que el Universo lo puede aplastar, pero el Universo no es consciente de lo que hace.
La verdad es inexorable, y la naturaleza es la mayor de las verdades. No se puede subestimar al espíritu humano, si bien hay riquezas y poder desiguales, éstos son producto del humano y no a la inversa.
Obviamente la polarización política siempre deja desequilibrios, y en esa lucha de los polos, la verdad salta como último recurso para el balance. Es como el invento que destruye al inventor. Y aquel que base su existencia en el amparo de un sistema paternalista que no sólo se encarga de monopolizar la salud, la seguridad, la educación, las directivas de todo tipo, información, cuando ese sistema se debilita él se siente perdido. Parece como que los nuevos paradigmas ya no serían aquellos que nos imponen los sabios de turno, sino el ser en sí mismo con su consabido poder de conocer el Universo.
Como en un movimiento inverso al arte de la guerra, en lugar de ceder terreno, el poder en su exceso de confianza avanzó tanto sobre el espíritu humano, que el segundo se reconcentró y el primero se está dispersando. Y más aún el poder se concentra más en sus luchas intestinas, que en el humano que parecía derrotado. La verdad y el espíritu humano van a triunfar, sean cuales fueren, y en eso es en lo que hay que tener fe ciega, porque son la naturaleza de las cosas.
No soy pesimista, pero todo tiene su precio. Y hay cosas peores que la muerte, tanto como cosas más valiosas que la vida misma porque sin ellas la vida no merece ser vivida.
Lo que nos sacó de las cavernas y nos elevó a las más altas cúspides del arte y la metafísica, ha sido, es y será la conciencia. La filosofía sigue siendo la madre de todas las ciencias, y la mente la madre de la existencia.
En un mundo de información, contrainformación, censura y división ideológica, cultural y religiosa, no hay herramienta más poderosa que la consciencia (se puede escribir conciencia). No hay lucha más justa, especialmente al día de hoy, que tomar conciencia, y eso en lugar de dividir nos une como especie. Y más que eso, construye el mundo.
Al principo era el verbo, eso trasciende a la creencia religiosa.
En algunos países ya existen rebeliones, el pueblo sale a la calle desafiando los mandatos, y generalmente es gente de corte opositor al gobierno circunstancial. Las tasas de suicidio aumentaron no se si exponencialmente, pero sí mucho. Y hay más hambrientos que afiebrados, sin duda.
Ya lo decía un pensador como Pascal, que si bien el Universo es poderoso, el hombre lo es más porque es consciente de que el Universo lo puede aplastar, pero el Universo no es consciente de lo que hace.
La verdad es inexorable, y la naturaleza es la mayor de las verdades. No se puede subestimar al espíritu humano, si bien hay riquezas y poder desiguales, éstos son producto del humano y no a la inversa.
Obviamente la polarización política siempre deja desequilibrios, y en esa lucha de los polos, la verdad salta como último recurso para el balance. Es como el invento que destruye al inventor. Y aquel que base su existencia en el amparo de un sistema paternalista que no sólo se encarga de monopolizar la salud, la seguridad, la educación, las directivas de todo tipo, información, cuando ese sistema se debilita él se siente perdido. Parece como que los nuevos paradigmas ya no serían aquellos que nos imponen los sabios de turno, sino el ser en sí mismo con su consabido poder de conocer el Universo.
Como en un movimiento inverso al arte de la guerra, en lugar de ceder terreno, el poder en su exceso de confianza avanzó tanto sobre el espíritu humano, que el segundo se reconcentró y el primero se está dispersando. Y más aún el poder se concentra más en sus luchas intestinas, que en el humano que parecía derrotado. La verdad y el espíritu humano van a triunfar, sean cuales fueren, y en eso es en lo que hay que tener fe ciega, porque son la naturaleza de las cosas.
No soy pesimista, pero todo tiene su precio. Y hay cosas peores que la muerte, tanto como cosas más valiosas que la vida misma porque sin ellas la vida no merece ser vivida.
Lo que nos sacó de las cavernas y nos elevó a las más altas cúspides del arte y la metafísica, ha sido, es y será la conciencia. La filosofía sigue siendo la madre de todas las ciencias, y la mente la madre de la existencia.
En un mundo de información, contrainformación, censura y división ideológica, cultural y religiosa, no hay herramienta más poderosa que la consciencia (se puede escribir conciencia). No hay lucha más justa, especialmente al día de hoy, que tomar conciencia, y eso en lugar de dividir nos une como especie. Y más que eso, construye el mundo.
Al principo era el verbo, eso trasciende a la creencia religiosa.
lunes, 6 de abril de 2020
Pregunto, porque no se.
He leído que en algunos lugares están dando prioridad a los más jóvenes para el uso de respiradores artificiales, en el caso de que la afección por covid-19 sea grave. Llegan noticias de que están dejando sin asistencia a personas de más edad.
Hay viejos más productivos que yo por ejemplo, por no mencionar a otros. O viejos menos dañinos, viejos que tienen un valor social importantísimo en la cohesión social. No me agrada la gerontocracia política egoísta, que limita los impulsos de los más jóvenes para mejorar la sociedad. Pero de todos modos la ancianidad en nuestra tradición siempre ha merecido un cierto culto, cosa que se viene degradando en las últimas generaciones; y ese culto existe porque es funcional, pero se perdió porque no es funcional a la economía.
Yo se que en las guerras se deja morir a los más graves, o a los casos irrecuperables, en pro de los que pueden ser salvados con asistencia médica. Pero no es lo mismo, el caso de la guerra viene determinado por la situación, mientras el de aplicar una muerte selectiva en el caso de esta pandemia parece más eugenesia. Hay directivas que juegan a ser dios, a mi entender. Porque si lo único que se considera es la edad y se ignora todo el contexto de la vida social estamos ante una regla estadística simple.
Parecería desde mi corto entendimiento que quienes no son productivos molestan a los dueños del mundo.
Así que la pregunta es: ¿Si un geronte de la realeza, del 'jet set', de la política, la industria, etc., está en estado grave, lo van a ''desenchufar'' para salvarme a mi por ejemplo?
Pregunto porque no se. Nada de lo que escribí arriba es un enunciado firme, todo va a modo de pregunta. Sepan disculpar mi ignorancia.
Hay viejos más productivos que yo por ejemplo, por no mencionar a otros. O viejos menos dañinos, viejos que tienen un valor social importantísimo en la cohesión social. No me agrada la gerontocracia política egoísta, que limita los impulsos de los más jóvenes para mejorar la sociedad. Pero de todos modos la ancianidad en nuestra tradición siempre ha merecido un cierto culto, cosa que se viene degradando en las últimas generaciones; y ese culto existe porque es funcional, pero se perdió porque no es funcional a la economía.
Yo se que en las guerras se deja morir a los más graves, o a los casos irrecuperables, en pro de los que pueden ser salvados con asistencia médica. Pero no es lo mismo, el caso de la guerra viene determinado por la situación, mientras el de aplicar una muerte selectiva en el caso de esta pandemia parece más eugenesia. Hay directivas que juegan a ser dios, a mi entender. Porque si lo único que se considera es la edad y se ignora todo el contexto de la vida social estamos ante una regla estadística simple.
Parecería desde mi corto entendimiento que quienes no son productivos molestan a los dueños del mundo.
Así que la pregunta es: ¿Si un geronte de la realeza, del 'jet set', de la política, la industria, etc., está en estado grave, lo van a ''desenchufar'' para salvarme a mi por ejemplo?
Pregunto porque no se. Nada de lo que escribí arriba es un enunciado firme, todo va a modo de pregunta. Sepan disculpar mi ignorancia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
