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lunes, 2 de septiembre de 2019

EL LEGADO.

¿Feliz Dia del Padre (capaz que no me conecto hasta el lunes) o que muera el patriarcado (malditos esquizofrénicos)?
Hoy estaba escuchando a un psicólogo que decía que la moda ya no es encarar la relación hijo-padre con complejo de Edipo, en que uno odia al padre y lo culpa de sus desgracias. Ahora sería más sensato el complejo de Telémaco, hijo del ausente Ulises que ansía su retorno. Hasta encontraron nicho de mercado para publicar libros con este tema.
A mí no me interesan las modas, desde que mi padre me dio alas para huir del laberinto, como hizo Dédalo con su hijo Ícaro. De mí dependerá no volar demasiado alto y mantener mis objetivos para no caer.
Los antiguos contaron muchos mitos, todos convivieron sin perjuicio del otro, y cada uno de esos mitos aún tenía muchas versiones. Y seguramente a cada uno de nosotros le cabe alguno. Hoy en día la sociedad de masas castiga tanto al individuo que pretende seamos todos iguales.
Lo que queda claro es que nuestros ancestros tenían las cosas más claras que nuestros contemporáneos. Podemos elegir pararnos sobre los hombros de los patriarcas y heredar su sabiduría, o seguir a los mesías de turno.
No hay sabiduría social sin ancestros. El que sea padre que haga lo que pueda, porque nadie puede hacer lo que no puede (como me explicó el entrenador de lucha).


"¿Feliz Dia del Padre (capaz que no me conecto hasta el lunes) o que muera el patriarcado (malditos esquizofrénicos)?
Hoy estaba escuchando a un psicólogo que decía que la moda ya no es encarar la relación hijo-padre con complejo de Edipo, en que uno odia al padre y lo culpa de sus desgracias. Ahora sería más sensato el complejo de Telémaco, hijo del ausente Ulises que ansía su retorno. Hasta encontraron nicho de mercado para publicar libros con este tema. 
A mí no me interesan las modas, desde que mi padre me dio alas para huir del laberinto, como hizo Dédalo con su hijo Ícaro. De mí dependerá no volar demasiado alto y mantener mis objetivos para no caer. 
Los antiguos contaron muchos mitos, todos convivieron sin perjuicio del otro, y cada uno de esos mitos aún tenía muchas versiones.  Y seguramente a cada uno de nosotros le cabe alguno. Hoy en día la sociedad de masas castiga tanto al individuo que pretende seamos todos iguales. 
Lo que queda claro es que nuestros ancestros tenían las cosas más claras que nuestros contemporáneos. Podemos elegir pararnos sobre los hombros de los patriarcas y heredar su sabiduría, o seguir a los mesías de turno. 
No hay sabiduría social sin ancestros. El que sea padre que haga lo que pueda, porque nadie puede hacer lo que no puede (como me explicó el entrenador de lucha)."

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