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viernes, 17 de enero de 2020

Descanse en paz, pero ahora.

El que inventó la rueda era un haragán que no quería cargar más piedras en el lomo.
La pereza es una virtud humana que requiere ser revindicada.
El trabajo es bueno, pero cuanto menos trabajo y más descanso mejor, eso lo sabe más el burro que el humano.
Tanto el trabajo como la pereza pueden ser honestos o deshonestos. No valen por sí mismos.
A veces una persona es mala y como defensa se dice que es muy trabajadora. El buey trabaja más en el arado pero no me iría con él a tomar cervezas.
Desde los sindicalistas a los curas, todos los defensores de la virtud del trabajo viven echados para atrás, haciendo que hacen.
Según el viejo dicho el vivo vive del bobo, y el bobo de su trabajo. Pero eso es digno de una sociedad competitiva y materialista.
Hay que trabajar para trabajar menos y ser más independiente.
El éxito es comer bien, dormir bien, y fornicar bien. Lo demás es cuento. Y no lo digo yo, supuestamente lo dijo el Rey Salomón, a quien se le atribuye la más alta sabiduría.
Pero los mismos que siguen el consejo del viejo patriarca, te mandan hacer lo que ellos no hacen, para que ellos puedan seguir haciendo lo que no hacen. Y prometen libertad en todas sus formas.
Pero si la libertad es gratis! Uno puede pensar lo que quiera y hacer lo que quiera en consecuencia. Las limitaciones siempre son las mismas. Ah, pero la independencia esa sí que es cara, no la posee ni el consejero, ni el súbdito, ni el rey.
Trabajar para ser independiente y descansar, está tanto en el principio como en el tope de la evolución humana.

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