Me enganché viendo un homenaje en televisión a un famoso conductor fallecido recientemente. Estaba interesante, pero me fui al cable porque en el corte comercial hacían una ensalada de propaganda política de todos los candidatos y varias listas.
Es casi surrealista, donde cada treinta segundos o un minuto te envían una visión diferente de la realidad. Yo no se cómo no hay más casos de esquizofrenia. Será gracias al cable.Y patético ver a políticos vendiendo su lado humano.
Si yo fuera candidato, y fuerte, en lugar de gastar tantos millones en publicidad, saldría a la calle todos los días con billetes de cien dólares y se los regalaría al azar a cualquiera que se me cruzara. Sería más barato y me garantizaría la victoria.
Lean a Maquievelo bastardos, era igual de asqueroso pero más coherente.
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