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viernes, 1 de mayo de 2020

Yo no quiero entender por qué hay gente que elige vivir en la mediocridad.
No me interesa si es falta de audacia, o búsqueda de aprobación, o miedo.
Lo único que puedo asegurar es que ningún mediocre dejó huella, ni alcanzó la paz. Busca metas como la felicidad o las finanzas y aprobación social, pero nunca lo van a llenar porque esas metas son de servidumbre a un poder fuera de sí mismo.
Llama locura a la libertad, y cordura a la abnegación servil.
Ser mediocre es existir, pero no es ser uno mismo.
Yo discrimino entre los de espíritu indomable y los dóciles. A los primeros llamo amigos, a los segundos los alejo de mi vida para librarme de sus envidias, zancadillas y calumnias, que de eso viven.
A mi no me interesa la felicidad, ni idea tengo de lo que es. Yo tengo paz, cualquiera sean las circunstancias, no dependo de las mismas sino de lo que soy.

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