Están en contra del patriarca protector-proveedor y después se quejan de la violencia de género? Si aumentó, que no lo se, más se debe a la emasculación del hombre con calzas de lycra y zapatos de taco alto, vegano y susceptible a cualquier ofensa; pero ante la cual es incapaz de poner el pecho.
Y ni qué hablar de la disfuncionalidad planificada de la familia, que no es familia tipo sino un aglomerado de consanguineidad sin más metas que mandar a los viejos a los asilos y costearse las vacaciones a crédito para postearla en las redes sociales.
Sí es mucho lo que se puede decir al respecto. Salvo que no es un proceso que vaya a ir peor, sino que simplemente está al borde del abismo. La juventud tan criticada por esta generación X indolente está llena de mojigatos, pero también de los que reaccionaron ya ante tanta inconsistencia cultural. Siempre los buenos fueron menos, por algo son buenos, y siempre los menos marcaron el rumbo.
El efecto rebote -que no polarización- se siente en 60 semanas de protestas en Francia, se siente en que el libro más vendido de Europa sea Mein Kampf, en el resurgimiento del romanticismo histórico. No se molesten en patear el tablero, ya lo hicieron y los viejos carcamanes no se dieron cuenta. Y como la ola que se forma por un terremoto bajo al mar fuera de la vista de todos, pasando casi desapercibida en su recorrido, cuando rompe en la costa es un tsunami que no deja nada en pie.
El problema no son los élites, el problema son los que creen que el estado de bienestar es eterno.
viernes, 1 de mayo de 2020
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