Complejo de inferioridad tercermundista, malinchista y cabeza gorda.
Mientras discutimos a ver qué pasa con los afroamericanos en Estados Unidos, las protestas contra las políticas de los gobiernos y en particular contra la OMS proliferan en Sudamérica, y como los medios no las analizan ni nos enteramos.
En Argentina, acá nomás cruzando el charco, han sido masivas, mostradas apenas por canales de TV. Y en Brasil hacen del virus un cuestión ideológica, cosa que también alinea las opiniones de idealistas de teclado.
Incluso en Estados Unidos no es solamente por racismo, ni es solamente una protesta sino que tiene ingredientes ajenos a la misma como es el saqueo y la agitación política, en una muestra más de que la pobreza y la reclusión son catalizadores de rebelión.
Vivimos un trance del pasaje de una economía de lo infinito que se dio contra la pared y está mutando a la transindustrialización tecnológica y de control. Mientras, nos distraemos de nuestros males con los males de otros, que a su vez son los mismos que los nuestros en otros colores.
Así el futuro nos puede agarrar con los pantalones abajo, por giles.
miércoles, 3 de junio de 2020
martes, 2 de junio de 2020
No se de qué derecha o izquierda hablan cuando el mayor problema económico es que las grandes corporaciones tienen derechos como si fueran individuos, y las personas obligaciones financieras como si fueran empresas.
De esa forma el libre mercado es tan injusto como una economía excesivamente controlada; siempre ganan los mismos y siempre pierden los mismos.
Lo demás es sólo edulcorante.
De esa forma el libre mercado es tan injusto como una economía excesivamente controlada; siempre ganan los mismos y siempre pierden los mismos.
Lo demás es sólo edulcorante.
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